La dimensión actitudinal de la persona es, sin duda, junto con los valores, la dimensión más importante para el aprendizaje, la innovación, la fiabilidad, el compromiso y el desempeño.
Las creencias y las emociones que hay detrás de dichas actitudes limitan o potencian comportamientos de éxito o de fracaso de las personas y de las organizaciones.
Por ello el cambio de actitudes está inscrito en la misión de INCRESS.
Nuestro reto, nada fácil pero apasionante por otro lado, es proponer métodos y herramientas que permitan abordar el cambio de actitudes de una forma sencilla, práctica y eficaz. Trabajar las actitudes en un entorno escolar o empresarial es uno de los ejes principales de nuestra actividad.
