La especialización y la integración en redes (de colaboración, comerciales…) constituyen, en estos tiempo de crisis generalizada, dos elementos fundamentales para garantizar la supervivencia de nuestras organizaciones, especialmente en el caso de las PYMES, más sensibles ante las evoluciones y los cambios de tendencia de los mercados. Es difícil asegurar la competitividad sin disponer de elementos diferenciadores en productos y procesos y sin alianzas y redes que permitan posicionarnos en un mundo globalizado.
Sin embargo, tanto la especialización como la integración en redes necesitan ser portadas por unos valores y una cultura. Dichos valores y cultura, aunque se construyen, generalmente, de manera inconsciente, también son el resultado de la voluntad del equipo directivo, voluntad que se despliega en forma de acciones, reglas, proyectos, dinámicas, comportamientos y reconocimientos y que modifican la cultura.
Nuestra aportación consiste en trabajar las dimensiones tanto organizativas como culturales que favorezcan su desarrollo. Identificamos los comportamientos asociados a los valores y a la cultura y las variables que intervienen en su desarrollo deduciendo con los equipos de trabajo las acciones a implantar.
