Vivimos una realidad donde los cambios son cada vez más acelerados y bruscos. Ser capaces de adaptarse a ellos y aprovecharlos para reforzarse constituye uno de los mayores retos de las organizaciones hoy en día. Para ello, resulta fundamental disponer de un gran desarrollo competencial y disponer de una gran participación en los procesos. Dicha participación, que no resulta fácil, es el resultado de un sistema complejo y en evolución, y tiene como variables principales el contenido del puesto de trabajo, el grado “posesión y autonomía” de la persona con relación al puesto y la relación que la persona percibe entre el esfuerzo que realiza, los logros obtenidos y la recompensa conseguida. Dichas tres variables se alimentan asimismo de un conjunto de variables que están asociados con dominios culturales, organizativos, de desarrollo personal y profesional y de las condiciones en el trabajo y resultados esperados.
Nuestra metodología permite identificar aquellas variables tanto culturales como organizacionales que frenan la participación, obtener una visión global de la problemática y elaborar una propuesta de acción que favorezca y desarrolle la participación de las personas.
