Entendemos la gestión integral de competencias, lógicamente, a partir del concepto de competencia, que la consideramos como la unidad de gestión más importante de una organización. Si es reconocido por todos que el saber hacer de una empresa esta en la cabeza de las personas y que éstas son su activo más importante, no cabe duda de que gestionar las competencias adecuadamente, es una necesidad si queremos una organización preparada para responder con garantías a los cambios y los retos que se le presentan.
La posesión de aquellas competencias diferenciales, difíciles de encontrar y difíciles de desarrollar, constituye sin duda el activo más importante para cualquier organización, por lo que es fundamental identificar y desarrollar dichas competencias.
La gestión, el diseño y la aplicación del modelo de competencias, permite guiar, a partir del conocimiento del potencial competencial disponible, la toma de decisiones en los subsistemas de gestión de personas y posibilita el desarrollo de una arquitectura que integra las mismas:
- Diagnósticos formativos
- Selección
- Evaluación del desempeño
- Promoción
- Gestión de la polivalencia
- Motivación
- Retribución
